pexels-sonam-yadav-1591293

Desde mi niñez fue costumbre en nuestro hogar, al filo de la medianoche del 31 de Diciembre de cada año, oír juntos como familia la canción, que sonaba en el dial de la única emisora del pueblo donde me criaron, «faltan cinco pa’las 12 y el año va’terminar…», del compositor  venezolano Jesús Zavarce; entonces los siguientes 5 minutos se tornaban muy emotivos porque nos deseábamos entre abrazos y llanto; entre promesas y perdones; entre risotas y lamentos, un feliz año nuevo para que ese nuevo año, que ya marcaba el siguiente dígito, llegase cargado de abundante felicidad; la deseábamos y la esperábamos ansiosamente, sin querer aceptar que en la mayoría de los casos, la tan esperada y deseada solo se haría presente en pequeños destellos de alegría, en limitadas dosis de satisfacción y en exiguas conquistas, durante los largos 365 días que ahora iniciaban.

A medida que pasa el tiempo y el inexorable kronos sigue tragando segundos, minutos y horas sin detenerse; he descubierto que la esquiva felicidad no puede atraerse por pasar la última hoja del calendario y estrenar uno nuevo; ni por comer las 12 uvas pidiendo un deseo para cada mes; ni por el tic toc de las espeluznantes 12 campanadas que marcan el filo de la media noche; ni por los abrazos sinceros que nos demos, sino por la presencia en nuestra vida de Aquel quien puede llenar con Su gozo el corazón hambriento de un nuevo amanecer de un nuevo año.

Ojalá que antes de las 12 de este año y antes de que las campanas anuncien la llegada del nuevo, y la radio vuelva a sonar a todo volumen que faltan cinco pa’las doce, revisemos nuestra relación con Dios, respondiéndonos, ¿en qué lugar estamos poniendo los tan mentados imprescindibles?

la Palabra,

la Oración,

la Comunidad,

la Obediencia y

el Servicio… dependiendo de esto sabremos cuán felices seremos en los próximos 365 días que en breve nos estará marcando el nuevo calendario 2024.

«Les digo todo esto -afirmó Jesús- para que sean tan felices como yo»

(Juan 15:11)

Ya casi faltan cinco pa’las doce… manos a la obra que el año va’terminar y se asoma expectante uno nuevo ¡Feliz Año!

(revisado a pocas horas de ver morir el 2023 y nacer el 2024)

alvarofernandezsanchez