pexels-jan-prokes-709732

Lee Efesios 4:25-32

En este texto Pablo hace una comparación entre dos grupos de personas: “gente mala” y “gente buena”. Hablando de esto, podemos traer a colación una canción del colombiano Juanes que dice: “¡Mala gente!, te burlaste de mis sentimientos y ahora te lamentas. ¡Mala gente!, vas a pagarla caro porque a mí tu ya no me interesas. ¡Mala gente!, porque tú eres una mentirosa y una mala gente, y en el infierno enterita, enterita te vas a quemar.”

Esta dura letra nos permite deducir que la “mala gente” es aquella que se burla de los sentimientos de otro y que miente.

Según Efesios 4:31, ¿cómo describe Pablo a quien hemos llamado aquí “mala gente”?

Según Efesios 4:32, ¿cómo describe Pablo a quien hemos llamado “buena gente”?

REFLEXIONA:

Según estas descripciones, ¿tú eres “mala gente” o “buena gente” o una mezcla de los dos? ¿Por qué?

De la lista que Pablo menciona para describir a un “buena gente”, solo se toma el trabajo de describir una de las características: PERDONAR

¿Qué es lo que Pablo explica a cerca de perdonar? (v. 32)

¿Por qué crees que Pablo hace esta claridad?

¿Cuál de las anteriores actitudes tienes que dejar para actuar como Dios espera de quienes lo siguen a Él?

Recordemos cómo perdonó Dios en Cristo según 1 Juan 1:9:

“Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.”

También en 1 Juan 2:2 y 1 Juan 2:12, dice:

“Y él es la propiciación por nuestros pecados; y no solamente por los nuestros, sino también por los de todo el mundo”

“Os escribo a vosotros, hijitos, porque vuestros pecados os han sido perdonados por su nombre”

Asimismo, Efesios 2:3-5, nos recuerda que Cristo perdonó todo, no únicamente las faltas más leves; perdonó a todos, no únicamente a los que le caían bien; perdonó incluso a aquel que no merecía el perdón.

Todas las características de un “buena gente” se dan en relación a otros: bondadosos unos con otros, misericordiosos, perdonándonos unos a otros. Las demandas de Pablo para sus discípulos apuntan a la unidad del cuerpo de Cristo. Esta era una preocupación muy grande para él. Ellos eran una iglesia unida, pero él les insistía en este aspecto para que “procuraran mantener esta unidad”

Pablo les advierte a cerca de lo que puede atentar contra esa unidad y les afirma lo que mantendría esa unidad viva.

Ora al Señor confesando las actitudes que descubriste hoy en la Palabra que atentan contra la unidad de la iglesia. Ora por tu iglesia local y pide al Señor que cada uno de sus miembros, al igual que tú, estén preocupados por cultivar la unidad de la misma.